jueves, 25 de mayo de 2017

¿Sabías que las empresas tienen obligaciones ante el acoso laboral?



A diario tenemos de noticias de personas que sufren o han sufrido acoso en su puesto de trabajo, hechos que no deben quedar impunes. Y con respecto a este asunto ha llegado a mi un artículo de Xavier García Sabatés, en el que expone abiertamente las obligaciones que tiene la empresa ante el acoso laboral hacia sus empleados y que se transcribe a continuación.

"De acuerdo con la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, la empresa tiene una serie de obligaciones preventivas como son la obligación de elaborar un código de buenas prácticas y un protocolo de actuación frente al acoso, todo ello, tras haber realizado un adecuado diagnóstico de la realidad de los riesgos psicosociales de la empresa.

En concordancia con las obligaciones preventivas que le vinculan, debe velar y poner en práctica ese protocolo ante la existencia de una denuncia por acoso en el trabajo, a lo que se denomina la tutela proactiva.

Además, deberá iniciar actuaciones que se engloban en la tutela reactiva, consistentes en justo como su propia palabra indica, reaccionar de forma que se intente disminuir o extinguir las posibles situaciones de acoso, mediante la puesta en práctica del protocolo.

Estas actuaciones pueden consistir en la separación efectiva entre acosador y víctima de forma preventiva, aunque si no estamos ante una supuesta situación de acoso denunciado, sino ante un acoso probado, la empresa podrá sancionar al trabajador por la comisión de infracciones de carácter muy grave, pudiendo comportar la suspensión de empleo y sueldo o, incluso, podrá aplicar el despido disciplinario de conformidad con lo que establece el artículo 54.2 g) del Estatuto de los Trabajadores en relación al 54.2.c) y d) del mismo texto legal.

Podrá optar por otras medidas como el traslado, cambio de horario, de jornada, etc., tanto de la víctima como del agresor. Todo esto, teniendo en cuenta que los cambios en la víctima deberán ser acordados de mutuo acuerdo, pues en caso contrario, nos encontraríamos ante una doble agresión, la proveniente del acosador en sí mismo y la del traslado que comportaría unas modificaciones sustanciales para la víctima.

Por otro lado, en el supuesto caso que existiera un incumplimiento empresarial en materia preventiva, la víctima va a poder reclamar el incumplimiento ante la jurisdicción social por el procedimiento de tutela de derechos fundamentales y libertades públicas como por el procedimiento de extinción contractual indemnizado. En este caso, no se reclama tanto el acoso en sí, sino la inexistencia de un protocolo o procedimiento para prevenir la violencia en el trabajo en general y del acoso en particular.

En otro orden de cosas, en relación con la activación del protocolo sobre acoso, la empresa está obligada a activar el protocolo ante la denuncia de la persona acosada. Deberá activarlo el empresario o la persona encargada de hacerlo. En todo caso, ante la no activación, va a existir siempre responsabilidad, que se denominará culpa in eligendo, si la persona encargada no ha actuado adecuadamente. Al tratarse el acoso de un acto gravoso para la dignidad, debe exigirse siempre el consentimiento de la víctima para que terceros reclamen el incumplimiento, por ello es imprescindible la existencia de la denuncia. Por tanto, si no hay una activación del protocolo pero sí denuncia de la víctima, y por ende, su consentimiento al denunciar, podrá reclamarse por parte de los representantes de los trabajadores por el procedimiento de conflicto colectivo o por el de tutela de derechos fundamentales.

A este procedimiento de tutela de derechos fundamentales también podrá acudir la víctima de forma individual, así como al ordinario tanto si lo que reclama es que finalice las actuaciones acosadoras como si lo que pretende es el fin de la relación laboral.

Finalmente, podemos indicar que, si la empresa no separa a la víctima de agresor o no intenta evitar el acoso, al igual que lo expuesto ut supra, la víctima, individualmente podrá reclamar por el procedimiento ordinario o por el de tutela de derechos fundamentales y el sindicato más representativo o aquél al que pertenece la víctima, con su consentimiento, podrán reclamar en conflicto colectivo en base al interés general.

La víctima podrá solicitar previa o conjuntamente a la acción que crea conveniente ante la jurisdicción social, unas medidas cautelares que supongan la separación del presunto agresor y además, no estará obligada a demandar al propio agresor a la vez que al empresario".

Autor: Xavier García Sabatés,

jueves, 11 de mayo de 2017

Porcentaje adicional en la pensión si te jubilas a una edad superior a la establecida.

Porcentaje adicional para trabajadores con una edad superior a la establecida legalmente.

Cuando se acceda a la pensión de jubilación a una edad superior a la edad ordinaria de jubilación vigente en cada momento, siempre que al cumplir esta edad se hubiera reunido el período mínimo de cotización exigido, se reconocerá al interesado un porcentaje adicional por cada año completo cotizado, o que se considere legalmente cotizado, entre la fecha en que cumplió dicha edad y la del hecho causante de la pensión, en función del número de años cotizados que se acrediten en la primera de las fechas indicadas. 
Porcentaje adicional a partir de 01-01-2013: 

* El 2% por cada año completo cotizado, o que se considere legalmente cotizado, desde la fecha en que se cumplió la edad ordinaria de jubilación vigente en cada momento hasta la fecha del hecho causante de la pensión, cuando el interesado hubiera acreditado hasta 25 años cotizados al cumplir dicha edad.

* El 2,75 % cuando el interesado hubiera acreditado entre 25 y 37 años cotizados.

* El 4 % cuando el interesado hubiera acreditado más de 37 años cotizados. 
Porcentaje adicional para quienes resulte de aplicación la legislación anterior a 01-01-2013: 

* El 2% por cada año completo cotizado, o que se considere legalmente cotizado, desde la fecha en que se cumplió 65 años hasta la fecha del hecho causante de la pensión. 

* El 3% cuando el interesado hubiera acreditado, al menos, 40 años de cotización al cumplir 65 años. 
El porcentaje adicional obtenido se sumará al que, con carácter general, corresponda al interesado de acuerdo con los años cotizados. El porcentaje resultante se aplicará a la BR a efectos de determinar la cuantía de la pensión, que no podrá ser superior, en ningún caso, al límite máximo establecido para las pensiones contributivas en la correspondiente LPGE. 
Si la cuantía de la pensión reconocida alcanza el límite máximo sin aplicar el porcentaje adicional o aplicándolo sólo parcialmente, el interesado percibirá: 

* La pensión por el importe máximo. 

* Además, tendrá derecho a percibir anualmente una cantidad que se obtendrá aplicando al importe máximo vigente en cada momento el porcentaje adicional no utilizado para determinar la cuantía de la pensión, redondeado a la unidad más próxima por exceso. La citada cantidad se devengará por meses vencidos y se abonará en catorce pagas. 
La suma de su importe y el de la pensión o pensiones que tuviera reconocidas el interesado, en cómputo anual, no puede superar la cuantía del tope máximo de la base de cotización vigente en cada momento, también en cómputo anual. 
Este beneficio no será de aplicación en los supuestos de jubilación parcial, jubilación flexible, ni de coeficientes reductores de la edad de jubilación. Por lo tanto, este beneficio solo se aplicará a trabajadores que, en la fecha del hecho causante, accedan a la pensión de jubilación a una edad real superior a la edad ordinaria de jubilación establecida legalmente. 
Trabajadores con la condición de mutualistas el 1 de enero de 1967 o fecha equivalente: 

* Cuando accedan a la pensión de jubilación con una edad superior a la establecida legalmente, la cuantía de aquella se les reconocerá en los términos establecidos en el artículo 210 de la LGSS.

* A tal efecto, se reconocerá al interesado un porcentaje adicional por cada año completo cotizado, o que se considere legalmente cotizado, entre la fecha en que cumpla la edad que resulte de aplicación en cada caso, según lo establecido en el artículo 205.1.a) de dicha ley, y la del hecho causante de la pensión.

Fuente de la información de este artículo www.seg-social.es

martes, 9 de mayo de 2017

La firma es una biografía abreviada. Max Pulver

"La firma es una biografía abrevidada, afirmó Max Pulver.


    Max Pulver nació en Berna (Suiza) el 6 de diciembre de 1889 y murió el 13 de junio de 1952 en Zúrich; fue psicólogo, grafólogo, poeta, dramaturgo y narrador

     Pulver destacó como grafólogo, siendo muy conocido por sus obras fundamentales "Intelligenz im Schriftausdruck y Symbolik der Handschrift". Fundó la Schweizerische Graphologische Gesellschaft (Sociedad grafológica suiza) en 1950 y fue su presidente hasta su muerte.

   Max Pulver fue el mayor exponente de la llamada Escuela Simbólica. El método de grafología de Mauricio Xandró considera como una de las leyes o principios generales de éste la que denomina Ley simbólica: "la escritura encierra formas simbólicas" y se apoya en los contenidos arquetípicos del inconsciente colectivo heredados por la genética o por la impregnación de ese "inconsciente colectivo".

     La acepción "firma" viene del latín "afirmare" dar certeza de algo y responsabilizarse de lo que se está haciendo en ese acto que conlleva una importancia notable. 

     Desde el punto de vista grafológico, la firma contiene un gran caudal de información que nos permite conocer algunos de los aspectos más profundos de la personalidad de quien escribe, así como los rasgos más significativos de su carácter: ambiciones, aptitudes de adaptabilidad, complejos, habilidades, sentimientos, virtudes, etc...

    Así pues, la firma es el sello personal, nuestra tarjeta de presentación ante los demás y por supuesto ante nosotros mismos.

viernes, 5 de mayo de 2017

Factores influyentes en nuestra forma de escribir.

      Cuando aprendemos a escribir son varios los factores que influyen en ello y por tanto actuarán en la formación del carácter, ya que se escribe como se piensa.




     Entre los factores que son muy diversos vamos a destacar los más importantes o influyentes y que son los que siguen:

* Las formas gráficas heredadas de quienes nos rodean y nos han ensañado a escribir.
* La habilidad manual que tengamos.
* Las condiciones ambientales: no escribimos igual si lo hacemos en un ambiente a temperaturas muy bajas (-15º) o excesivamente altas (40ª).
* El mimetismo o tendencia a imitar gestos de otras personas de nuestro entorno más inmediato a las que admiramos.
* La educación que hayamos recibido.
* El útil de escritura que estemos utilizando. La forma del trazo no será igual cuando escribimos con un lápiz, pluma, bolígrafo, rotulador y otro.
* La superficie sobre la que escribimos; si ésta es rugosa o lisa.
* La edad, el sexo.
* El estado de ánimo: la alegría, la tristeza, el enfado o el miedo....