jueves, 25 de mayo de 2017

¿Sabías que las empresas tienen obligaciones ante el acoso laboral?



A diario tenemos de noticias de personas que sufren o han sufrido acoso en su puesto de trabajo, hechos que no deben quedar impunes. Y con respecto a este asunto ha llegado a mi un artículo de Xavier García Sabatés, en el que expone abiertamente las obligaciones que tiene la empresa ante el acoso laboral hacia sus empleados y que se transcribe a continuación.

"De acuerdo con la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, la empresa tiene una serie de obligaciones preventivas como son la obligación de elaborar un código de buenas prácticas y un protocolo de actuación frente al acoso, todo ello, tras haber realizado un adecuado diagnóstico de la realidad de los riesgos psicosociales de la empresa.

En concordancia con las obligaciones preventivas que le vinculan, debe velar y poner en práctica ese protocolo ante la existencia de una denuncia por acoso en el trabajo, a lo que se denomina la tutela proactiva.

Además, deberá iniciar actuaciones que se engloban en la tutela reactiva, consistentes en justo como su propia palabra indica, reaccionar de forma que se intente disminuir o extinguir las posibles situaciones de acoso, mediante la puesta en práctica del protocolo.

Estas actuaciones pueden consistir en la separación efectiva entre acosador y víctima de forma preventiva, aunque si no estamos ante una supuesta situación de acoso denunciado, sino ante un acoso probado, la empresa podrá sancionar al trabajador por la comisión de infracciones de carácter muy grave, pudiendo comportar la suspensión de empleo y sueldo o, incluso, podrá aplicar el despido disciplinario de conformidad con lo que establece el artículo 54.2 g) del Estatuto de los Trabajadores en relación al 54.2.c) y d) del mismo texto legal.

Podrá optar por otras medidas como el traslado, cambio de horario, de jornada, etc., tanto de la víctima como del agresor. Todo esto, teniendo en cuenta que los cambios en la víctima deberán ser acordados de mutuo acuerdo, pues en caso contrario, nos encontraríamos ante una doble agresión, la proveniente del acosador en sí mismo y la del traslado que comportaría unas modificaciones sustanciales para la víctima.

Por otro lado, en el supuesto caso que existiera un incumplimiento empresarial en materia preventiva, la víctima va a poder reclamar el incumplimiento ante la jurisdicción social por el procedimiento de tutela de derechos fundamentales y libertades públicas como por el procedimiento de extinción contractual indemnizado. En este caso, no se reclama tanto el acoso en sí, sino la inexistencia de un protocolo o procedimiento para prevenir la violencia en el trabajo en general y del acoso en particular.

En otro orden de cosas, en relación con la activación del protocolo sobre acoso, la empresa está obligada a activar el protocolo ante la denuncia de la persona acosada. Deberá activarlo el empresario o la persona encargada de hacerlo. En todo caso, ante la no activación, va a existir siempre responsabilidad, que se denominará culpa in eligendo, si la persona encargada no ha actuado adecuadamente. Al tratarse el acoso de un acto gravoso para la dignidad, debe exigirse siempre el consentimiento de la víctima para que terceros reclamen el incumplimiento, por ello es imprescindible la existencia de la denuncia. Por tanto, si no hay una activación del protocolo pero sí denuncia de la víctima, y por ende, su consentimiento al denunciar, podrá reclamarse por parte de los representantes de los trabajadores por el procedimiento de conflicto colectivo o por el de tutela de derechos fundamentales.

A este procedimiento de tutela de derechos fundamentales también podrá acudir la víctima de forma individual, así como al ordinario tanto si lo que reclama es que finalice las actuaciones acosadoras como si lo que pretende es el fin de la relación laboral.

Finalmente, podemos indicar que, si la empresa no separa a la víctima de agresor o no intenta evitar el acoso, al igual que lo expuesto ut supra, la víctima, individualmente podrá reclamar por el procedimiento ordinario o por el de tutela de derechos fundamentales y el sindicato más representativo o aquél al que pertenece la víctima, con su consentimiento, podrán reclamar en conflicto colectivo en base al interés general.

La víctima podrá solicitar previa o conjuntamente a la acción que crea conveniente ante la jurisdicción social, unas medidas cautelares que supongan la separación del presunto agresor y además, no estará obligada a demandar al propio agresor a la vez que al empresario".

Autor: Xavier García Sabatés,

jueves, 11 de mayo de 2017

Porcentaje adicional en la pensión si te jubilas a una edad superior a la establecida.

Porcentaje adicional para trabajadores con una edad superior a la establecida legalmente.

Cuando se acceda a la pensión de jubilación a una edad superior a la edad ordinaria de jubilación vigente en cada momento, siempre que al cumplir esta edad se hubiera reunido el período mínimo de cotización exigido, se reconocerá al interesado un porcentaje adicional por cada año completo cotizado, o que se considere legalmente cotizado, entre la fecha en que cumplió dicha edad y la del hecho causante de la pensión, en función del número de años cotizados que se acrediten en la primera de las fechas indicadas. 
Porcentaje adicional a partir de 01-01-2013: 

* El 2% por cada año completo cotizado, o que se considere legalmente cotizado, desde la fecha en que se cumplió la edad ordinaria de jubilación vigente en cada momento hasta la fecha del hecho causante de la pensión, cuando el interesado hubiera acreditado hasta 25 años cotizados al cumplir dicha edad.

* El 2,75 % cuando el interesado hubiera acreditado entre 25 y 37 años cotizados.

* El 4 % cuando el interesado hubiera acreditado más de 37 años cotizados. 
Porcentaje adicional para quienes resulte de aplicación la legislación anterior a 01-01-2013: 

* El 2% por cada año completo cotizado, o que se considere legalmente cotizado, desde la fecha en que se cumplió 65 años hasta la fecha del hecho causante de la pensión. 

* El 3% cuando el interesado hubiera acreditado, al menos, 40 años de cotización al cumplir 65 años. 
El porcentaje adicional obtenido se sumará al que, con carácter general, corresponda al interesado de acuerdo con los años cotizados. El porcentaje resultante se aplicará a la BR a efectos de determinar la cuantía de la pensión, que no podrá ser superior, en ningún caso, al límite máximo establecido para las pensiones contributivas en la correspondiente LPGE. 
Si la cuantía de la pensión reconocida alcanza el límite máximo sin aplicar el porcentaje adicional o aplicándolo sólo parcialmente, el interesado percibirá: 

* La pensión por el importe máximo. 

* Además, tendrá derecho a percibir anualmente una cantidad que se obtendrá aplicando al importe máximo vigente en cada momento el porcentaje adicional no utilizado para determinar la cuantía de la pensión, redondeado a la unidad más próxima por exceso. La citada cantidad se devengará por meses vencidos y se abonará en catorce pagas. 
La suma de su importe y el de la pensión o pensiones que tuviera reconocidas el interesado, en cómputo anual, no puede superar la cuantía del tope máximo de la base de cotización vigente en cada momento, también en cómputo anual. 
Este beneficio no será de aplicación en los supuestos de jubilación parcial, jubilación flexible, ni de coeficientes reductores de la edad de jubilación. Por lo tanto, este beneficio solo se aplicará a trabajadores que, en la fecha del hecho causante, accedan a la pensión de jubilación a una edad real superior a la edad ordinaria de jubilación establecida legalmente. 
Trabajadores con la condición de mutualistas el 1 de enero de 1967 o fecha equivalente: 

* Cuando accedan a la pensión de jubilación con una edad superior a la establecida legalmente, la cuantía de aquella se les reconocerá en los términos establecidos en el artículo 210 de la LGSS.

* A tal efecto, se reconocerá al interesado un porcentaje adicional por cada año completo cotizado, o que se considere legalmente cotizado, entre la fecha en que cumpla la edad que resulte de aplicación en cada caso, según lo establecido en el artículo 205.1.a) de dicha ley, y la del hecho causante de la pensión.

Fuente de la información de este artículo www.seg-social.es

martes, 9 de mayo de 2017

La firma es una biografía abreviada. Max Pulver

"La firma es una biografía abrevidada, afirmó Max Pulver.


    Max Pulver nació en Berna (Suiza) el 6 de diciembre de 1889 y murió el 13 de junio de 1952 en Zúrich; fue psicólogo, grafólogo, poeta, dramaturgo y narrador

     Pulver destacó como grafólogo, siendo muy conocido por sus obras fundamentales "Intelligenz im Schriftausdruck y Symbolik der Handschrift". Fundó la Schweizerische Graphologische Gesellschaft (Sociedad grafológica suiza) en 1950 y fue su presidente hasta su muerte.

   Max Pulver fue el mayor exponente de la llamada Escuela Simbólica. El método de grafología de Mauricio Xandró considera como una de las leyes o principios generales de éste la que denomina Ley simbólica: "la escritura encierra formas simbólicas" y se apoya en los contenidos arquetípicos del inconsciente colectivo heredados por la genética o por la impregnación de ese "inconsciente colectivo".

     La acepción "firma" viene del latín "afirmare" dar certeza de algo y responsabilizarse de lo que se está haciendo en ese acto que conlleva una importancia notable. 

     Desde el punto de vista grafológico, la firma contiene un gran caudal de información que nos permite conocer algunos de los aspectos más profundos de la personalidad de quien escribe, así como los rasgos más significativos de su carácter: ambiciones, aptitudes de adaptabilidad, complejos, habilidades, sentimientos, virtudes, etc...

    Así pues, la firma es el sello personal, nuestra tarjeta de presentación ante los demás y por supuesto ante nosotros mismos.

viernes, 5 de mayo de 2017

Factores influyentes en nuestra forma de escribir.

      Cuando aprendemos a escribir son varios los factores que influyen en ello y por tanto actuarán en la formación del carácter, ya que se escribe como se piensa.




     Entre los factores que son muy diversos vamos a destacar los más importantes o influyentes y que son los que siguen:

* Las formas gráficas heredadas de quienes nos rodean y nos han ensañado a escribir.
* La habilidad manual que tengamos.
* Las condiciones ambientales: no escribimos igual si lo hacemos en un ambiente a temperaturas muy bajas (-15º) o excesivamente altas (40ª).
* El mimetismo o tendencia a imitar gestos de otras personas de nuestro entorno más inmediato a las que admiramos.
* La educación que hayamos recibido.
* El útil de escritura que estemos utilizando. La forma del trazo no será igual cuando escribimos con un lápiz, pluma, bolígrafo, rotulador y otro.
* La superficie sobre la que escribimos; si ésta es rugosa o lisa.
* La edad, el sexo.
* El estado de ánimo: la alegría, la tristeza, el enfado o el miedo....


jueves, 5 de marzo de 2015

Separados y solteros con dos hijos deducirán 1.200 euros

La ley amplía la deducción por descendientes sin anualidad por alimentos.


Tras muchos años de reclamaciones sociales, el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) iguala a los separados legalmente o a quienes sin tener vínculo matrimonial tienen descendientes a su cargo, que no perciben anualidades por alimentos.

Así, lo regula el Real Decreto-Ley 1/2015, de 27 de febrero, de mecanismo de segunda oportunidad, reducción de carga financiera y otras medidas de orden social, publicado el pasado 28 de febrero en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

Establece esta norma que estos contribuyentes que realicen una actividad por cuenta propia o ajena por la cual estén dados de alta en el régimen correspondiente de la Seguridad Social o mutualidad podrán minorar la cuota diferencial del impuesto y por los que tengan derecho a la totalidad del mínimo previsto en el artículo 58 de esta Ley, hasta 1.200 euros anuales.

Se establece que el mínimo por descendientes será, por cada menor de 25 años o con discapacidad de cualquier edad, siempre que conviva con el contribuyente y sin rentas anuales, excluidas las exentas, superiores a 8.000 euros.
Prestaciones asistenciales

Asimismo, podrán minorar la cuota diferencial del Impuesto en las deducciones previstas anteriormente los contribuyentes que perciban prestaciones contributivas y asistenciales del sistema de protección del desempleo, pensiones abonadas por el Régimen General y los Regímenes especiales de la Seguridad Social o por el Régimen de Clases Pasivas del Estado.

Podrán hacerlo, también, los contribuyentes que cobren prestaciones análogas a las anteriores reconocidas a los profesionales no integrados en el régimen especial de la Seguridad Social de los trabajadores por cuenta propia o autónomos por las mutualidades de previsión social que actúen como alternativas al régimen especial de la Seguridad Social, siempre que se trate de prestaciones por situaciones idénticas a las previstas para la correspondiente pensión de la Seguridad Social.

Las deducciones se calculan de forma proporcional al número de meses en que se cumplan de forma simultánea los requisitos previstos en cada uno de los casos. Podrán deducirlas y cobrarlas de forma anticipada en los términos previstos en el Reglamento del IRPF, con algunos condicionantes.

Así, para el cómputo de los meses para calcular el importe de la deducción, el requisito de percibir estas prestaciones se entiende cumplido cuando se perciban en cualquier día del mes, y no será aplicable el requisito de alta en el régimen correspondiente de la Seguridad Social o mutualidad.

Los contribuyentes con derecho a aplicar estas deducciones podrán solicitar a la Agencia Tributaria su abono de forma anticipada. Regula también el nuevo Real Decreto-Ley que no resultará aplicable el límite previsto en el Reglamento del IRPF para la deducción por maternidad.

Tampoco regirá, en el caso de que se hubiera cedido a su favor el derecho a la deducción, lo dispuesto en el Reglamento del Impuesto para los trabajadores de la minería del carbón y los trabajadores del mar; trabajadores con contrato de trabajo a tiempo parcial, cuya jornada mensual sea inferior al 50 por ciento de la ordinaria de la empresa; así como los trabajadores incluidos en el Régimen de Seguridad Agrario y de otros regímenes especiales de la Seguridad Social, que se encuentren de alta 15 días en el mes.
(Noticia extraída de EL ECONOMISTA)

viernes, 8 de agosto de 2014

Antecedentes históricos de la Grafología

La grafología permite, a través de su técnica, conocer en profundidad la personalidad de una persona por medio del estudio psicológico de los grafismos normales y patológicos de la escritura manuscrita y cursiva de la persona analizada.

La grafología es aceptada como ciencia en la actualidad debido a sus logros y a la seriedad de sus conceptos.

La relación entre escritura y cerebro y su funcionalidad es muy estrecha. La escritura es la fotografía de los movimientos cerebrales y al escribir se fija en el papel mediante un gesto interior. La ciencia grafológica investiga la escritura teniendo en cuenta que ésta es la suma de gestos gráficos emanados del cerebro. Existe una dinámica y estrecha relación entre el cerebro y los gestos. Cuando se realizan los movimientos voluntarios e involuntarios en el momento de la escritura, todos los músculos ejecutan la orden que a través del sistema nervioso imparte el cerebro. La escritura resultante revela las tendencias conscientes e inconscientes que hay en la psiquis de esa persona. La Ciencia Grafológica toma a la escritura como un todo, y de este modo interpreta pasando al consciente el significado inconsciente de los grafismos de quien escribe, revelando así las características elementales del psiquismo del ser humano. 

Los aspectos técnicos que se deben de tener en cuenta para conservar el rigor científico y realizar una correcta evaluación de la persona analizada comienza por que ésta debe escribir una carta manuscrita personal que lleve su firma, en letra cursiva minúscula y preferentemente en lápiz o con bolígrafo en su defecto. Se debe realizar en una hoja de papel blanco, tamaño carta y sin renglones. El texto debe ser espontaneo.

Para la Ciencia Grafológica, el grafoanálisis es una disciplina basada en la interpretación de factores escriturales, tales como inclinación, dirección, forma, dimensión, velocidad, presión, continuidad y orden; dentro de este último se hallan la disposición, la distribución y la proporción.

En grafología cualquier tipo de accidente gráfico como: invasión de zonas (márgenes), temblores, borrones, tachaduras o enmiendas, fracturas de letras, puntos fuera de lugar, retoques de letras, mayúsculas sobre alzadas, achiques o agrandamiento de letras, palabras o letras inconclusas, etc., son elementos que revelan la clave para definir el conflicto íntimo de ese acto fallido en la escritura.


ANTECEDENTES HISTÓRICOS DE LA GRAFOLOGÍA

Como ciencia, la grafología cuenta con una historia de algo menos de cien años, si bien es cierto que la idea de una conexión entre la escritura y el carácter / personalidad ha existido desde tiempo antiguos. Así, Cayo Suetonio Tranquilo, escribiendo en el año 120 después de Cristo (De vita caesarum), señala: “No pone un guión y continúa en la línea siguiente, aunque esto signifique tener que apretujar las letras, sino que se limita a estrecharlas y a curvar el final de la línea de abajo”. Y en el siglo IV antes de Cristo se encontraba ya altamente desarrollada la modalidad China de escritura denominada de “ hierba”. Kuo Jo-hsu (1060 – 1110 antes de Cristo) concedió toda su importancia a la escritura cuando señaló: “la escritura muestra indefectiblemente si procede de una mente noble o de una persona vulgar”. Y fue Okakura quien señaló: “ Cada trazo de escritura expresa toda una vida”.

En la Europa de la Alta Edad Media, la escritura la practicaban profesionalmente los monjes. En los siglos XII y XIII su uso se generalizó más entre las personas educadas, debido fundamentalmente a la influencia de la cultura islámica y por influencia del Renacimiento su uso se popularizó mucho más. Las investigaciones de los académicos renacentistas demostraron también en Aristóteles quien se mostró interesado por la escritura y la personalidad.

Acercándonos más a la época actual, el primer libro sobre grafología hace su aparición en Bolonia, a comienzos del siglo XVII, bajo el título de “Ideografía”. A continuación, en 1622, vino el minucioso tratado de Camilo Baldi, que relacionaba la escritura con la personalidad. Baldi era doctor y catedrático de la universidad de Bolonia, y su obra lleva un título bastante extenso y pomposo: “Tratatto come da una lettera massiva si cognosca la natura e qualita dello scrittore”. En este tratado se señala que “Es evidente que cada persona escribe de un modo propio y peculiar, y que en sus cartas privadas todo el mundo emplea formas tan características que no pueden ser imitadas por ningún otro individuo”. Y sus conclusiones eran las siguientes: “Mediante un examen atento, cabe reconocer estos y otros rasgos similares en cualquier escritura. No obstante, hay que observar cuidadosamente si las características de la escritura se repiten y, además, si son en algún sentido artificiales, así como si se deben a diversas razones engañosas derivadas de los materiales utilizados para escribir”. Jacoby ha alabado esta obra como el primer paso hacia una ciencia grafológica en Europa y, de hecho, un intento admirablemente inteligente y lúcido. A partir de esa fecha han aparecido numerosas obras sobre grafología en diferentes idiomas.

Leibniz, el gran filósofo y matemático alemán, señaló: “en la medida en que no se limite a imitar la del maestro, la forma de escribir expresa algo del temperamento natural”.

J. Ch. Grohmann, catedrático de teología y filosofía en la universidad de Wittenberg, escribió: “Disfrazar la escritura propia resulta tan difícil como disfrazar la fisonomía. Y al igual que la fisonomía permanece en lo esencial inalterable, y en respuesta a la emoción interior sólo se activan los músculos móviles, el carácter de la escritura permanece básicamente inalterable a pesar de cualquier disfraz, aun en el caso de enmascararse mediante rasgos falsos y engañosos. He encontrado en todo momento que la capacidad de disimular la propia escritura está al mismo nivel que disfrazar el carácter y la apariencia” tratado titulado “Examen de la posibilidad de deducir el carácter a partir de la escritura” 1792.

Fue Michón, el abate francés, quien acuñó e introdujo en 1871, el término grafología. Se centró en estudios de las letras por separado, basándose únicamente en observaciones empíricas, y careciendo por tanto de una confirmación de sus hallazgos a través de la interpretación psicológica. Crépieux–Jamin, su discípulo sucesor, perfeccionó las detalladas observaciones de Michón, alejándose al mismo tiempo de “la escuela de los signos fijos” y pasando al estudio de los aspectos globales de la escritura.

Pero fueron Preyer, psicólogo infantil, Meyer, psiquiatra y Klages, filósofo quienes dieron nuevo impulso a la grafología mediante sus experimentos y estudios psicológicos. Han contribuido más que nadie a situar a la grafología entre una base sólida que le permite aspirar a status de ciencia.

Preyer era catedrático de filosofía en la universidad de Jena, y demostró que un escrito realizado con la mano izquierda o derecha, con un pie, o incluso con la boca de una misma persona, poseía una similitud de formas.

Meyer fue un psiquiatra que puso de relieves tres importantes factores en el trazo escrito: la extensión, la velocidad y la presión. Contribuyó al desarrollo de una nueva ciencia de la caracterología, pues descubrió que los problemas de expresión constituyen aspectos del carácter. Pero fue Klages quien desarrolló una nueva ciencia de la expresión que postulaba leyes y principios por los que se regían la grafología, el movimiento expresivo y la caracterología. Pensaba también que la ley básica de la expresión consiste en que cada movimiento físico de carácter expresivo pone de relieve las tensiones e impulsos de la personalidad. Resaltó la importancia de evaluar intuitivamente el ritmo de un texto escrito y llegar de ese modo al “nivel morfológico”.

Kraepelin fue psiquiatra, autor de la denominada “ escala de Kraepelin “, que intenta medir la velocidad y presión de la escritura en los manuscritos, tanto de las personas mentalmente equilibradas como las mentalmente desequilibradas.

Se han efectuado intentos de separar la grafología de cualquier orientación filosófica concreta de la caracterología y se basaba firmemente en los descubrimientos y enseñanzas de una u otra de las escuelas de psicología profunda: el psicoanálisis de Freud, la psicología analítica de Jung, la psicología individual de Adler, la “schicksal” psicología de Szond, etc., Schlag y Pulver, grafólogo suizo, realizaron tales tentativas dentro del marco del sistema de Jung. Fue Pulver, en concreto, quien redujo todas las teorías y enseñanzas de la grafología a la fórmula siguiente: “la escritura es el camino que conduce desde el Yo al Tu; el puente por el que pasa la comunicación desde el ego al medio”. Un grafólogo de orientación freudiana podría expresarlo de forma parecida, afirmando: “la escritura es el simbolismo que expresa las relaciones subyacentes ego–objeto.

Cabe señalar, de pasada, que Pulver ha estudiado el simbolismo de los espacios en la escritura.

Tres grafólogos checos, Fanta, Menzel y Schönfeld, lanzaron en 1939 una publicación grafológica. Anteriormente existieron ya otras publicaciones grafológicas: Klages había fundado y dirigido la Zentral Blatt Fuer Graphologie; pero, dado su interés, fue muy lamentable que esta publicación checa tuviese muy poca vida.

En Hungría, en el año 1920 se creó un Instituto Grafológico. Entre los grafólogos húngaros han destacado Roman, Balazs, y Hajnal. La grafología se ha visto oficialmente reconocida en Hungría debido a que tanto psicólogos de la universidad como los médicos complementan sus descubrimientos, investigaciones y técnicas mediante descubrimientos, investigaciones y técnicas grafológicas. Y la grafología aplicada ha encontrado salidas en la investigación educativa húngara. Roman inventó un grafodino para medir los fenómenos grafológicos, mientras que Balazs y Hajnal estudiaron la materia desde el punto de vista del psicoanálisis.

En Estados Unidos, la grafología ha recibido atención por parte de June Downey, de la universidad de Iowa, así como Allport y Vernon, de la Clínica psicológica de Harvard. En sus investigaciones, Downey empleó el método de equiparación, comparando los juicios basados en la escritura con los descubrimientos basados en la gesticulación, forma de andar, porte, etc. Allport y Vernon, por el contrario, recurrieron más a las estadísticas y al enfoque experimental. Cabe mencionar aquí que Saudek, un grafólogo checo, quien intento abordar los problemas grafológicos en términos aceptables para los psicólogos experimentales. Trabajó en colaboración con Allport y Vernon. Una importante conclusión de los psicólogos experimentales y de los grafólogos que colaboraron con ellos fue la confirmación experimental de que, como tal, un rasgo aislado carece de significado fijo. Zubin y Lewinson son los autores de un enfoque más clínico, que recurre a escalas, y que se ha visto continuado por el trabajo de Rose Wolfson. Wolff investigaron la grafología experimental contemporánea Sonnemann la grafología clínica, asimismo contemporánea.

Suiza ha contado con Pulver, cuyo nombre y obra ya se ha mencionado. También con Heider, quien publicó en 1941 su Exacte Graphologie, que consistía en la argumentación que, aun sin ser conscientemente intencionada, esta presión de la mano se debe a energías psíquicas bipolares y tiene bastante que ver con lo que él denomina el peso de una escritura. Se sintió sumamente impresionado por el descubrimiento de que todo ser humano, segrega tanto hormonas masculinas como femeninas, predominando en cada caso unas u otras. Puso estas energías en correlación con el tamaño y amplitud de la escritura y con la presión de la mano que provoca el desplazamiento involuntario del papel. Como el tamaño y expansión de las letras y palabras escritas depende de la forma en que se desplace el papel durante el acto de escribir, Heider dio por sentado que la presión de la mano y del dedo meñique se debe a energías psíquicas. Las energías masculinas producen una escritura grande y espaciada, las femeninas una escritura pequeña y angosta. El sexo real de la persona no importa. Basó sus teorías en el concepto de que la escritura es el resultado de la disposición de multitud de diminutas partículas de tinta (en el caso de la pluma) o de algún tipo de grafito (en el de un lápiz).

En Inglaterra, la grafología ha tenido todavía poco impacto y ha avanzado aún menos. Esto se debe al conservadurismo de la mentalidad británica; merece la pena recordar que, para alcanzar el grado de reconocimiento y aceptación de que goza actualmente en Inglaterra, el psicoanálisis freudiano necesita casi setenta años. Pero existen en la actualidad esperanzadores signos de que, al igual que con el psicoanálisis, se da la hora del cambio de clima favorable a una mayor aceptación y desarrollo de la grafología. Saudek (grafólogo checo) vivió durante algún tiempo importantes aportaciones (aceptables para Allport y Vernon) sobre la mecánica de la escritura, siendo la editorial Brooks la responsable de la popularización de sus investigaciones entre los lectores de habla inglesa. Jacoby vivió también durante algún tiempo en Gran Bretaña, siendo dicho país donde escribió su decisivo y fundamental texto llamado Analysis of Handwriting. Se trataba de un brillante grafólogo, cuya prematura muerte significó una enorme pérdida para la ciencia.

miércoles, 30 de julio de 2014

Orígenes y antecedentes de la Grafología

La Grafología es tan antigua como el primer escrito hecho por la mano del hombre, por tanto nos vamos a retrotraer a los inicios de la escritura por el hombre.

Las primeras escrituras de las que tenemos referencia fueron las ideográficas que consistían en una serie de dibujos los cuales representaban una idea, como por ejemplo la escritura azteca, los jeroglíficos egipcios, entre otros. Esta fue evolucionando de la ideográfica a la cuneiforme. A su vez, esta última estaba compuesta por signos en forma de cuña elaborada de la siguiente forma: primer renglón escrito de izquierda a derecha, segundo renglón escrito de derecha a izquierda y así sucesivamente. A este sistema se le llamó Bustrophedon.

Más tarde aparece la escritura consonántica. Aquí eran consideradas sólo las consonantes, tomemos por ejemplo la escritura fenicia, más no es, sino hasta el año 1500 ac. que aparece el Alfabeto, atribuido a los fenicios. Del Alfabeto fenicio se derivan la escritura helénica, de la que a su vez se deriva el etrusco y de esta última el latín. 

Si nos centramos en los principios y la historia de la grafología, sabemos que en Egipto la escritura era considerada como algo sagrado. En China se le atribuía un culto especial ya que a los libros sagrados escritos a mano se los consideraba como auténticos ídolos reflejo de la divinidad.

Se ignora la antigüedad de las leyes grafológicas chinas, pero sí hallamos muchos puntos comunes con nuestras propias leyes: los trazos rígidos indican energía, las rayas dobles indican perseverancia, las rayas que se cruzan indican contradicción.

Durante la Edad Media, antes de que se inventara la imprenta, el arte de escribir no se extiende y los grandes señores de la época no escriben y sus firmas son la simple cruz de los analfabetos. Son los monjes los que cultivan, casi en exclusividad, la escritura y al crearse las universidades se extiende la cultura y también la necesidad de comunicarse y de escribir, cosa que ocurre después del Renacimiento.

En 1622 Camilo Baldo, profesor de Filosofía de la Universidad de Bolonia (Italia) escribe su tratado: “Trattato come de una lettera misiva si cognoscano la natura e qualitá dello scrittore”, en el que desarrolla de cómo a través de una carta se conoce la naturaleza y la cualidad del escritor.

La segunda obra de la que tenemos noticias nace también en Italia y esta se debe al cirujano Marco Aurelio Severinus, profesor de la Universidad de Nápoles, titulada: “Vaticinator, sive tractatus de divinatione litterali”, adivinador o tratado de la adivinación epistolar. También en Italia destacaron otras figuras como el Padre Moretti quien desarrolla un sistema propio; Lombroso con sus tipologías sobre tipos de delincuentes, y Marcos Marchesan.

En las proximidades del año 1680 es el filósofo alemán Gottfried W. De iugal modo, Leibniz que nos deja la siguiente afirmación: “También la escritura expresa, casi siempre, el temperamento natural, a menos que no proceda de un maestro”.

En 1760 destaca en Suiza Johann K. Lavater, investigador y padre de la Fisiognomía, quien aporta una interesante analogía entre la marcha, el método de hablar y la escritura de los sujetos.

En 1792 otro alemán Johann Christian Grohmann, profesor de filosofía y psicología, aportó la idea de una explicación fisiológica al hallazgo del carácter en la escritura.

En el año 1800 el francés J. Louis Moreau de la Sarthe, profesor de la Facultad de Medicina de París, aporta observaciones muy precisas que son parte de la auténtica Grafología elemental.

Otro precursor de la Grafología fue Eduardo Hocquart, belga, literato, y autor de libros tales como: La Morale en Actions, Petit Dictionnaire de la lengua française, entre otros. Su aportación a la ciencia de la Grafología es de gran importancia y, aún hoy tiene relevado interés en esta materia; explica con todo detalle lo relativo a los gestos más allá de lo que se dice.

En Francia se crea la primera escuela de Grafología hacia el año 1830. Otra de las figuras importantes de la Grafología es Max Pulver quien crea la Grafología Simbólica y funda la Sociedad Grafológica de Neuchatel. Es autor de “El Simbolismo de la Escritura” y “El Impulso Criminal en la Escritura”. 

En 1871 se funda la Societé de Graphologie de París. Esta iniciativa se debe al Abate Michón (Juan Hipólito Michón 1806 a 1881) y un año más tarde publica la obra más importante escrita hasta el día de hoy: “Les mysteres de l’escriture”. 

Fue Michón el que, tomando del griego los vocablos Graphe= escritura y Logos= tratado, denomina Grafología a esta ciencia.

Aparece más tarde Crepieux-Jamin también en Francia y publica libros de gran valor grafológico, entre los cuales se encuentra “Juicio de los manuscritos”. Este ejemplar se publica más tarde en España bajo la denominación de “Grafología”. Se le debe a Crepieux-Jamin la teoría que formula sobre Superioridad e Inferioridad gráfica. Entre sus obras figura también “ABC de la Grafología y L’escriture el le Caractere.

En 1929, en Argentina, se funda la Sociedad Argentina de Grafología la cual fue presidida por Alfonsina Massi Elizalde, Federico Aberasturi y el premio Nóbel Bernardo Houssay, la que más tarde se disolvió.

En la actualidad podemos nombrar autores destacados como Curt Honroth (Grafología, Teoría y Práctica), el Dr. Pedro D’Alfonso (Test de Wartteg), Angel Zarza (investigaciones en el Hospital Borda).

En 1981 se crea el Colegio de Graduados en Grafología de la Argentina. Algunos de sus fundadores fueron Pedro José Foglia, la escribana Elvira Bernales y el tribunal de ética profesional lo presidía el Dr. Balandras.

Cuando en 1971 la Sociedad Grafológica Francesa cumple 100 años, el entonces presidente de Francia promulga un decreto que declara a la Grafología como una Disciplina Científica de utilidad pública.

En España destacan Matilde Ras, discípula de Crepieux Jamin y autora de varias obras de Grafología como “Estudio del Carácter por la Escritura”, “Historia de la Escritura y la Grafología”.

Es también en España, en el año1975 cuando se crea la Sociedad Española de Grafología presidida por el profesor Mauricio Xandró entre otros, de los que cabe destacar la presencia de Silvia Ras y el Dr. Augusto Vels.

Con este repaso histórico de la Grafología podemos resumir que ésta nace en Italia, cuando pasa por Francia recibe el nombre por la que la conocemos, así como el reconocimiento como ciencia. Si bien es cierto que en otros muchos países y personajes importantes han conformado y ampliado la historia de la Grafología, así pues que con esta pequeña lista de personajes, por países, podemos enumerar las diferentes escuelas: Escuela Suiza, Escuela Francesa, Escuela Italiana y Escuela Española.

La escritura y la Grafología son puertas del alma, rayos x, una ciencia maravillosa que nos ayuda a adentrarnos de la mano de la psicología en las profundidades del alma humana; así lo describe Mauricio Xandró y los estudiosos antes mencionados así como otros muchos que han ayudado a llegar al conocimiento del hombre y su interior. Esto no salva que serán muchos más los que irán surgiendo en un futuro ya que seguramente en cuestiones grafológicas todavía hay mucho por descubrir.

Es por tanto que nos permitimos la licencia de decir que la Grafología actual se encuadra dentro del campo de la ciencia ya que su objeto de estudio es comunicable, analítico, especializado, verificable y por cierto útil y también podemos hacer una definición integral de Grafología diciendo que:


“La grafología es la ciencia que por medio de una técnica y metodología específica nos permite conocer la personalidad de un individuo y diagnosticar respecto a su equilibrio mental, nervioso, fisiológico, moral y emocional”.